febrero 20, 2019

Fertilización orgánico-mineral

¿Qué es un fertilizante orgánico-mineral?

Se trata de la solución adecuada para suministrar los nutrientes que la planta necesita en el momento oportuno y mejorar las propiedades físicas del suelo. Esto es producto de la estructura física que determina la aireación, capacidad de retención de agua, penetración de las raíces y fertilidad química.

Tanto las características físicas como las químicas y las biológicas tienden a deteriorarse debido al cultivo de cosechas y a la remoción de los productos cosechados. Si no se utilizaran fertilizantes orgánico-minerales, los suelos quedarían muy pobres y no se podría cubrir la demanda de alimentación actual del planeta, ni la que viene en el futuro.

En los últimos años, los agricultores no solo se preocupan por la calidad de sus cultivos, sino por la parte nutricional. Es por ello que aplican fertilizantes con alto contenido de zinc, calcio, magnesio y azufre que mejoran el rendimiento.

¿Por qué necesitamos aplicar fertilizantes orgánico-minerales?

La fertilización orgánico-mineral es importante porque provee los nutrientes que aseguran el desarrollo óptimo del cultivo. Un cultivo no puede sobrevivir solo con agua; necesita nutrientes que eviten el agotamiento del suelo. De esta manera, con un fertilizante orgánico-mineral, el agricultor cosecha frutos de mayor tamaño y con una cantidad importante de micronutrientes que se transfieren a la alimentación del consumidor, incrementando el valor de sus productos en el mercado.

Cuando se utilizan fertilizantes orgánico-minerales es importante tener en cuenta las dosificaciones, dado que aplicar una cantidad excesiva a la planta puede causar daños en el cultivo.
En ese orden de ideas, una buena práctica agricultora debe tener en cuenta los siguientes 4 factores para un sembrado de calidad:

  1. Comprar el fertilizante apropiado de acuerdo con el tipo de suelo y de cultivo.
  2. Aplicar la dosis adecuada (un excederte no hará que el cultivo sea mejor).
  3. Fertilizar en el momento oportuno.
  4. Suministrar correctamente.

Nuestros fertilizantes orgánico-minerales

Los fertilizantes orgánico-minerales de Biorgánicos aportan una compensación excelente a los cultivos y crean un estímulo en el metabolismo de la planta, que se traduce en una mejor calidad de los frutos y mayor cosecha, sin tener que hacer uso de fertilizantes químicos o productos nocivos.

El éxito de nuestros productos radica en hacer que la planta se desarrolle en un entorno cercano al ideal en cuanto a clima, suelo, agua, nutrientes y otros componentes que hacen que sufra menos estrés. Además, las materias primas que utilizamos para producir nuestros abonos y fertilizantes son de origen orgánico, mineral y totalmente naturales.

De esta manera, recomendamos los siguientes dos productos de nuestro catálogo:

  • Biorgánicos Mineralizado
  • Biorgánicos Pradera

¿De qué manera beneficia el uso de fertilizantes orgánico-minerales en relación con los fertilizantes químicos?

Los fertilizantes orgánico-minerales ayudan a producir más alimentos por unidad de tierra cultivada y aportan al 50% de la producción mundial de alimentos, manteniendo hoy a 4 billones de personas vivas.
No obstante, lo más importante de un fertilizante de este tipo es que cumple su labor de nutrir y mejorar las propiedades físicas del suelo.

El uso de fertilizantes químicos solo contribuye a nutrir la planta.

Necesidades más importantes en los cultivos que contienen fertilizantes orgánico-minerales

Nitrógeno: Es determinante en el crecimiento y desarrollo de la planta, ya que interviene en la multiplicación celular. Además, conduce a la obtención de proteínas y se ha comprobado que existe una relación directa entre el nitrógeno y el contenido de vitaminas.
El nitrógeno es el principal macroelemento en los abonados, por lo que se ha de cuidar que la alimentación nitrogenada de la planta sea siempre suficiente. Sin embargo, es importante mencionar que un exceso de nitrógeno puede provocar graves consecuencias para la planta y el medio ambiente.

Fósforo: Durante la germinación, el fósforo favorece el desarrollo de las raíces, aportando vigor al cultivo. También ayuda a la floración y cuajado de los frutos, además de formar parte de fosfolípidos y enzimas.
El fósforo es un factor de crecimiento de los vegetales y la absorción del mismo va ligada a la del nitrógeno.

Potasio: Mejora la resistencia de los cultivos, pues es un activador de la fotosíntesis y regula las sustancias de reserva. Interviene en las distintas reacciones enzimáticas y disminuye la transpiración. La función del potasio es la de formación de hidratos de carbono y la acumulación en los órganos de reserva, que hace que la planta resistente a la sequía.

Una interacción positiva entre el nitrógeno y el fósforo es decisiva en los momentos iniciales del cultivo; dell mismo modo que la disponibilidad de fósforo y potasio es fundamental para facilitar la retención de agua y la creación de proteínas y azúcares.

¿Cómo es el proceso que realiza la planta para absorber los fertilizantes orgánico-minerales?

Mediante la fotosíntesis, la planta logra sintetizar distintos elementos para llevar a cabo sus procesos de manera exitosa, entre ellos tomar el oxígeno y dióxido de carbono para hacer funcionar su sistema. Dependiendo de la etapa de crecimiento, la planta va a tener una mayor o menor necesidad de nutrientes. Los más conocidos son el nitrógeno en vegetación y el potasio en floración.

Estos elementos vienen en formas asimilables, evitando que la planta tenga que hacer cualquier tipo de esfuerzo adicional para alimentarse y absorber nutrientes, dedicándose íntegramente a crecer.